Sobre las portadas
Es indiscutible que es un tema de
prejuicio y que está mal hacerlo pues el viejo dicho de “no juzgar un libro por
su portada” aplica perfectamente. Una vez aclarado y aceptado, puedo comenzar.
Ya sea que se trate de cómics,
videojuegos, música, etc., una portada debe ser tomada en serio. Al final es
arte en el arte; la música lo es por sí misma, pero añadirle una portada que
acompañe el trabajo no hace sino engrandecer la obra. Sí, en parte es
publicidad o mercadotecnia, se trata de hacer un producto atractivo para el
consumidor, pero eso no significa que tengas que limitar la capacidad creativa
en este apartado.
La verdad es que no siempre te
pueden recomendar algo o en ocasiones es bueno descubrir cosas por uno mismo. Al
menos en mi caso, mucho del material que consumo termina siendo gusto
adquirido. De alguna manera se debe captar nuestra atención para que decidamos
probar algo sin necesidad de la sugerencia de alguien, es decir, permitir que
una imagen diga más que mil palabras.
Hay casos en que una portada
horrible acompaña un trabajo horrible, como el Turisas2013 de, valga la
redundancia, Turisas. Hay casos contrarios, en que una portada nefasta
representa un trabajo más que digno, como el Balls to the Wall de Accept. ¿Por
qué no permitir que una portada excelente sea empleada para presentar un
trabajo excelente? El videojuego Okami o los cómics de The Sandman son ejemplo
de ello.
Lo digo y no me apena decirlo,
muchos de los trabajos que he disfrutado, en verdad los conocí porque una buena
cubierta me invitó a descubrir el trabajo que se presentaba. Me pasó con Dead
Space, adquirí ese videojuego sin tener una sola referencia, lo mismo me
sucedió con Silent Hill cuando nadie conocía el juego; actualmente ambos están
en mi lista de favoritos. Gracias a una buena portada es que me acerqué a
grandes trabajos como lo son el Epsilon de Dreamtale o el Kings and Queens de
Axel Rudi Pell. Más recientemente conocí a Finsterforst no porque me los
hubiesen recomendado, sino porque me dejé llevar por una buena portada para
darle la oportunidad al material.
Un punto adicional es que, al
ofrecernos cubiertas excelentes, dan ganas de presumirlas y admirarlas;
sinceramente a mí me daría un poco de pena prestar un disco con una portada
como la del Pink Bubbles Go Ape de Helloween o llevar una playera del Dairy of
a Madman de Ozzy. Por otra parte, quisiera tener posters o playeras con
trabajos grandiosos como The Theory of Everything de Ayreon.
Por este asunto de que las
portadas también son arte es que me gusta comentar algo al respecto cuando se
habla de algún álbum, no se le da mucho espacio pero se procura hacer mención.
En lo personal me gusta considerar el impacto, es decir, qué tan invitante es,
qué tanto te puede atrapar o enganchar.
¿Cuáles consideran las peores o
las mejores portadas? ¿Alguna vez se dejaron llevar por alguna incluso sin
saber con exactitud qué era? ¿Cuál fue su experiencia?

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