Rush - Hemispheres (1978)
Comencemos por lo evidente, con el
2112 Rush lanzó su obra maestra. Obviamente hicieron trabajos de muchísima
calidad, incluso calidad comparable; tal es el caso de Hemispheres, que el 29
de Octubre del año tuvo su 40 aniversario.
La estructura de Hemispheres de
hecho es similar a 2112 en el sentido de que, abre con un tema de larga
duración para continuar con otros más breves y que no se manejan en la línea
conceptual. Esto significa que si bien el tema denso nos cuenta una historia,
esta no continúa con las canciones siguientes. Cygnus X-1 Book II: Hemispheres
es la continuación a Cygnus X-1 del album previo, A Farewell to the Kings. En esta
segunda parte tomando inspiración de la mitología griega se explorarán las
diferencias de los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, representadas
por Apolo y Dionisio, respectivamente. Como se puede esperar de una de las
bandas más grandes y respetadas del Rock Progresivo, el tema es complejo tanto
lírica como musicalmente hablando. Compuesto por diversos movimientos, Cygnus
X-1 Book II es un verdadero deleite.
Luego de tan glorioso trabajo era
de esperarse que el resto de los temas pasaran desapercibidos, sin embargo
logran crear piezas memorables que al manejarse en una línea completamente
distinta aportan variedad al álbum luego de tan fascinante viaje. Adicional con
la inclusión de un tema instrumental también de larga duración, los canadienses
de Rush crearon un álbum capaz de satisfacer los oídos más exigentes.
Ocasionales efectos
inteligentemente insertados ayudan bastante a estimular la imaginación; incluso
The Trees vale muchísimo la pena. Ampliamente recomiendo escucharlo con
atención, pues solo así se podrá disfrutar de todo lo que este álbum puede
ofrecer ya que nada está ahí por casualidad. Este trabajo es producto de la
fértil creatividad y el genio musical; en definitiva las musas fueron generosas
durante la creación de Hemispheres.
Podemos apreciar perfectamente el
trabajo de cada instrumento. El bajo muy marcado y bien implementado como siempre;
la peculiar voz de Geddy Lee en plena forma y sus sintetizadores bien
trabajados. La batería tan compleja de Neil Peart es todo lo que se podría
esperar de uno de los mejores bateristas de la historia y su trabajo con las
letras es igual de destacable. Alex Lifeson es quien se encargó de los efectos
y la guitarra, aunque no siempre tiene un papel protagónico en los momentos más
álgidos del álbum, en La Villa Strangiato verdaderamente se lució.
Lamentablemente la banda no llegó
activa a celebrar este 40 aniversario, aunque todos sus integrantes aún
pudieron atestiguarlo la banda como tal está retirada. Algo que siempre me ha
gustado destacar es que esta banda prácticamente se logró mantener con la misma
alineación y es más de lo que podemos decir de muchas otras que luego de
prolíficas carreras te das cuenta de que solo mantienen uno o dos miembros
fundadores; estos grandes músicos permanecieron juntos desde 1974 para grabar
verdaderas joyas. Los invito a disfrutar del trabajo de uno de los máximos
exponentes del Rock Progresivo, pues incluso inspiraron a bandas que hoy en día
gozan de renombre, como Dream Theater
Aunque la mención honorífica
debiera ser para Cygnus, me parece algo injusto pues ocupa la mitad del álbum;
así que se la concederé a La Villa Strangiato.

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