Holter - Vlad the Impaler (2018)
Trond Holter ha lanzado nuevo álbum y para continuar
con la temática de su trabajo anterior (Dracula Swing of Death) bautizó su nuevo
material como Vlad the Impaler. Desde el inicio es glorioso, comenzando con
arreglos sinfónicos y ambientando con una marcha de fondo, de inmediato nos
lleva al campo de batalla, donde las hazañas del feroz Vlad cobraron el estatus
de leyenda.
Respecto de su antecesor, el
sonido es muy diferente; iniciemos con el nombre de la banda, que pasó de ser
Jorn Lande & Trond Holter a simplemente Holter. De inicio parece seguir la
misma línea pero conforme avance comenzarán a surgir las diferencias.
Tanto batería como guitarra y
bajo se mantienen como miembros originales y pese a ello es notorio el cambio,
anteriormente el bajo no destacaba realmente pero ha cobrado un papel más
relevante, siendo ahora más consistente y logra apreciarse perfectamente a lo
largo del álbum. Obviamente lo primero que notamos es la ausencia de la potente
voz de Jorn, inconfundible; aquí no se buscó algún reemplazo que cubriera un
perfil similar como se ha visto en otros casos. En lugar de una voz grave ahora
contamos con una cuyo tono es más agudo y la verdad es que no desmerece
atención pues potencia no le falta y no teme alcanzar notas altas,
definitivamente Nils K. Rue fue una gran adición a la banda.
Continuando con las vocales
pasaremos a la voz femenina, ahora contamos con la presencia de Eva Iselin Erichsen y considero que es
otro gran acierto para la alineación, es muy expresiva y se corresponde muy
bien con Nils; si acaso tuviera alguna queja en las vocales, sería que habría
disfrutado mucho de escuchar a ambos cantantes interactuando en la misma
canción; se da el caso pero son contadas las ocasiones y siento que es un error
haber desaprovechado esa sinergia.
La guitarra de Trond Holter es lo
que menos decepciona, mantiene un perfil bajo a lo largo de las canciones y
esto permite que podamos apreciar el resto de los elementos, pero llegando el
momento de brillar, lo hace de una manera gloriosa e inteligente; con esto
quiero decir que los solos de guitarra no estallan en despliegue de velocidad y
virtuosismo sino que son trabajados de manera que despega a partir de la
melodía y gradualmente nos lleva al climax, sintiéndose muy orgánica la manera
en que son trabajados. Había quedado fascinado con el trabajo de Trond Holter
en Dracula Swing of Death y lo que logró en este nuevo trabajo cumplió las
expectativas que tenía.
Destacando incluso portada y
letras, Vlad the Impaler es un trabajo que cuida cada detalle y respecto de su
antecesor logra una atmósfera muy diferente, posee un sonido más veloz y
potente, menos encaminado al drama y lo teatral. Me da gusto escuchar un
trabajo que ofrece un sonido distinto de su predecesor y que al mismo tiempo
mantiene cierta esencia.
Si disfrutan tanto como yo este
álbum definitivamente les recomiendo que también escuchen el Dracula Swing of
Death, si ya antes habían tenido el gusto, no creo que sean decepcionados con
esta nueva entrega.
Me es difícil otorgar la mención
honorífica ya que muchos temas son realmente memorables, pero el tema homónimo
pese a ser instrumental es toda una joya.

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