Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor
Hoy, 23 de Abril, es un día especial. Se
conmemora el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. Hay un dato
curioso y popular pero que vale la pena recordar respecto de ese día. Un 23 de
Abril fallecieron grandes personajes de la literatura; Shakespeare, Miguel de
Cervantes Saavedra e Inca Garcilaso de la Vega.
Desde muy temprana edad tuve la dicha de tener
acceso a los libros fuera de un ámbito escolar, pero recuerdo que a los 15 años
fue que descubrí mi amor por la literatura. Debiendo estudiar para un examen
extraordinario iba a la biblioteca, aunque en lugar de estudiar para dicho examen
tomé El Retrato de Dorian Gray (Wilde) y al
concluirlo me seguí con La Sombra Sobre
Insmouth (Lovecraft). Al final aprobé el examen sin haber estudiado pero lo que más
recuerdo de esta historia es la sensación que tenía tanto al leer como al
regresar a casa; satisfacción, tranquilidad, libertad.
Parte del propósito de conmemorar la fecha no
es solo el fomentar la lectura, también se busca proteger la propiedad
intelectual mediante el debido registro de las obras. Aunque esta fecha se
asocia más con los escritores es importante mencionar que el Derecho de Autor
es un concepto amplio que abarca incluso la pintura, la música y más. Invito a
todos aquellos artistas a que registren siempre sus trabajos ya que son como
hijos y ese registro es como su acta de nacimiento; además de que los
beneficios que se obtienen al hacerlo son grandes, los trámites son
económicamente accesibles y la tecnología ha jugado un papel importante a la
hora de registrar una obra haciendo el proceso menos rudimentario y reduciendo
los tiempos de espera.
La literatura es un arte indispensable ya que a
través de ella se plasman no solo historias que hacen volar la imaginación, encontraremos
también temas filosóficos, económicos, sociales y un largo etcétera. La
literatura permea incluso al cine, la música, los cómics, las series de
televisión y también es un reflejo de la historia de la humanidad, de sus
civilizaciones y las diversas costumbres y creencias de las mismas. Ya sea como
testimonio de lo que fue, o como punto de partida de una idea que terminará
siendo un universo fascinante con sus propias historias y leyendas, los libros
llegaron para acompañar a la humanidad hasta su extinción, incluso cuando ésta
se niegue a tan digna compañía.

Comentarios
Publicar un comentario