Soy Leyenda - Richard Matheson (1954)
Como seguramente sucedió con la mayoría, mi
primer contacto con la historia se dio gracias a la película, misma que
disfruto demasiado y razón por la cual conseguí el libro. Obviamente muchas
cosas fueron cambiadas, prácticamente solo tienen en común el título ya que Neville
ni siquiera es doctor, como se plantea en la película; pero no pretendo hacer
un comparativo.
Escrito por Richard Matheson, Soy Leyenda es un libro que relata los
días del último hombre sobre la tierra, Robert Neville; una guerra
bacteriológica convirtió al resto de la población en vampiros y Neville está
solo contra ellos. La historia fue escrita en 1954 y los hechos se desarrollan
en una postapocalíptica versión de Los Ángeles, entre 1976 y 1979. Podría
parecer curioso cómo se contó una historia que sucede más de veinte años después
de que se escribió y si plantear algún avance, pero pensándolo un poco, si todo
se “derrumbó” es más que entendible que ya no hubiera lugar para los avances
científicos o tecnológicos.
Tengo un par de quejas respecto del libro,
probablemente en parte se deba a la edición pero aun así me parece necesario
comentarlo. La narrativa te puede atrapar pero en más de una ocasión me vi
desconectado gracias a los cambios de tiempo que se dan; es decir, mientras en
un capítulo estás leyendo el día a día de Neville, para el siguiente estas de
regreso en su vida pasada, básicamente sucede en los primeros capítulos. Por
otra parte dentro de éstos hay cierta desconexión entre los mismos párrafos,
por lo que me tuve que regresar y volver a leer para tratar de llenar los
vacíos y conectarlos. Son detalles menores y en realidad se pueden perdonar, ya
que conforme se desarrolle la historia estas incidencias disminuyen
considerablemente y todo fluye mejor.
Un tema personal que tuve es que no logré
empatizar con el protagonista principalmente por su alcoholismo y por ciertas
conductas o actitudes que puede tener, repito, esto fue algo más personal y
probablemente a alguien más no le importe. Adicional está la nula explicación
que se da a cada hecho; por una parte se te plantea algo que tiene cierto
fundamento y el mismo protagonista trata de verlo así, pero todo se viene abajo
cuando se habla del vampiro “tradicional”. Me explico, estás tratando de dar
una base científica o racional a lo que sucede, aunque los vampiros, por alguna
extraña razón, detestan el ajo, las cruces, la luz del día (durante este lapso
de tiempo están en una especie de coma), mueren con estacas… Pero todo se
ocasionó con una bacteria y entonces nada tiene sentido; un punto a favor es
que el mismo protagonista asevera que todo esto carece de lógica.
Al final debo admitir que conforme se
desarrolla la historia se vuelve interesante ya que algunos eventos rompen con
la monotonía de la historia y hacen que no puedas esperar por ver qué sigue, el
ritmo se agiliza considerablemente. En definitiva, lo que vale la pena de este
libro es su final, todo lo que iba sucediendo y que parece ser irrelevante hace
que el desenlace sea dramático, tenga giro inesperado y te deje pensando; es
uno de esos finales que te dejan un gran sabor de boca.
¿Lo volvería a leer? Probablemente. La edición
que tengo es de minotauro, fácil de conseguir, no es costoso, de lectura
sencilla y prácticamente lo lees en un fin de semana; no uno en el que te la
pases leyendo todo el día, basta con algunas sesiones de lectura para que
puedas terminarlo. Si tienes curiosidad porque te gusta la película y esperas
algo similar, te decepcionarás. Me parece más recomendable para quien busca una
historia casual y con corte de suspenso; para quienes luego de haber concluido
algo más denso desean un entremés, para aquellos que gustan de ir a la fuente
que inspira las películas; solo recomiendo un poco de paciencia al inicio.

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