Fleshgod Apocalypse - Veleno (2019)
De Italia para el mundo llega
Veleno, el quinto álbum de Fleshgod Apocalypse. Tras haber presenciado un gran
concierto hace algunos días, resultaba necesario comentar el material que
prepararon para este 2019. Antes que nada me parece necesario aclarar para
quienes como yo, vienen conociendo a la banda, que las mentes maestras de la
agrupación son Francesco Paoli (voz, guitarras, batería); Paolo Rossi (voz
limpia, bajo) y Francesco Ferrini (Piano, orquestaciones).
Ahora bien, comenzando por las
guitarras, estas nos proveen de un sonido agresivo y lleno de ataque, con
constantes y abruptos cambios de tempo y sus respectivos solos; estos últimos
me parece lo que menos luce a lo largo de la producción, obviamente son
complejos y llenos de técnica pero con todos los elementos que nos ofrecen tema
tras tema, se desvía un poco la atención; un par son los que de lleno me
atraparon pero en general siento que no siempre aportaron. Disfruté mucho del
bajo ya que constantemente se le puede percibir y apreciar haciendo un trabajo
que se destaca en los temas, sobretodo pasando el primer cuarto comienza a ser
más notoria su presencia y le da carácter a las canciones.
La voz gutural de Francesco es
profunda, realmente te llega y se sobrepone, pero si pretendes prestar atención
a la letra será necesario buscarlas primero, ya que la vocalización no es tan
limpia pero esto es un detalle mínimo, si bien a algunos vocalistas se les
puede entender en algunas partes, el estilo en general hace que la letra pase a
segundo término, siendo la crudeza lo que impera. Uno de los detalles que no me
terminaron de convencer son algunas de las secciones con vocales masculinas
limpias, a cargo de Paolo Rossi, no me parecieron tan orgánicas o convincentes
y, respecto de Verónica, sinceramente creo que pudieron haberle dado un papel
más activo, tiene un tema casi para ella sola pero en general creo que pudieron
aprovechar aún más su capacidad.
Hay dos trabajos que me parece
necesario destacar. Uno es el de la batería que, en definitiva, resulta
impresionante, tan llena de arreglos, tan saturada y a la vez perfectamente
bien ejecutada, siempre precisa como relojería suiza; bestial, me parece que
describe muy bien lo que se logró. Por su parte Ferrini se lució en el piano,
si bien las orquestaciones son más un apoyo, la participación del piano es más
notoria y su labor es algo que solo me atrevería a describir como elegante.
Veleno está perfectamente
balanceado ya que tras iniciar con un despliegue de salvaje virtuosismo nos
permite saborear todos sus elementos en la parte media, nos lleva a un clímax y
nos despide con un tema clásico e instrumental para el que se nos fue
preparando desde un par de temas antes. Probablemente para muchos esta entrega
termine con Embrace the Oblivion, pero si eres un verdadero amante de la música,
esa pieza final resultará un verdadero deleite y un cierre perfecto para una
producción en la que la belleza y la brutalidad se dieron cita.
Entiendo que hay muchos a quienes
los guturales no terminan por convencerlos, por ello me parece un gran detalle
que podamos contar con el álbum completamente instrumental. Al menos en Spotify
esta versión está disponible en la edición Deluxe; de igual manera escuché de
forma íntegra esta versión instrumental y es todo un agasajo ya que cada
instrumento se percibe más claramente, dejando como evidencia de que se puede
ser brutal y virtuoso. Si tienen oportunidad de escucharlo de esta manera no
dejen de hacerlo. Lo que es un hecho es que ya sea en su formato original o en
su presentación instrumental, demanda atención para poder ser disfrutado
adecuadamente.
Mención
honorífica para Pissing on the Score.

Comentarios
Publicar un comentario