We3 - Grant Morrison, Frank Quitely
Hace poco se dieron a conocer dos
noticias relacionadas al mundo de los cómics que me parecieron de suma
importancia. En primer lugar, luego de un cuarto de siglo operando se decidió
la desaparición de DC Vertigo, las publicaciones que comúnmente aparecían en
dicha casa ahora serán lanzadas bajo el sello DC Black Label. Parecería algo
poco importante pero recordemos que Vertigo fue quien nos trajo historias de
culto como son Preacher, Sandman o V for Vendetta. Por otra parte la segunda
noticia (y la que más me emociona) es la creación de Hill House Cómics, que
también bajo el sello Black Label ofrecerán historias de terror creadas y/o
supervisadas por Joe Hill, conocido por su aclamada Locke & Key. Estas notas
me parecen el pretexto perfecto para iniciar con una serie de artículos
enfocados en el noveno arte, para que, al igual que con la música, se comenten
aquellos grandes trabajos que merecen más atención.
Comenzando precisamente con
Vertigo, tenemos una excelente obra; We3. Escrita por Grant Morrison, nos
cuenta sobre un proyecto militar que busca perfeccionar las armas biológicas.
El proyecto We3 empleó a tres animales para modificarlos y convertirlos en las
perfectas armas, controladas remotamente y acabando así con la pérdida de vidas
humanas en combate. Siendo el perro (1) el “tanque” del equipo, el gato (2) el
asesino silencioso y el conejo (3) quien planta explosivos y gases en las bases
enemigas.
Habiendo sido probada la eficacia
de estas nuevas armas, y con un sujeto número 4 superior y prácticamente listo,
se decide cerrar el proyecto. Viendo que esta decisión significa acabar con los
frutos que dieron años de trabajo e investigación, la doctora a cargo decide soltar
a los animales y es aquí donde comienza la historia. Una vez libres y
desactivados los mecanismos que les impedían actuar por instinto propio, unidos
como familia irán en busca de un hogar, trabajando en equipo contra toda aquella
amenaza que se les interponga.
Parte de la grandeza de We3
radica en que no necesariamente recurren a diálogos para plasmar una idea o un
sentimiento, los impecables trazos de Frank Quitely logran provocarnos
sentimientos sin necesidad de una sola palabra. Otro aspecto que disfruté es
cuando los animales tratan de comunicarse, ya que parte de sus modificaciones
les permite gesticular palabras de manera muy primitiva y simple, esta
sencillez brinda la idea de inocencia en los animales que, si bien han tomado
vidas, les es difícil comprender el mundo que les rodea.
Durante tres breves números nos
transmiten crudeza y emotividad de forma efectiva, demostrando que no necesitas
infinitas entregas para contar una excelente historia cargada de emociones. Si
alguna queja puedo tener respecto de We3, es que un par de preguntas se quedan
sin respuesta, aunque no fue algo que me arruinara la experiencia. Por otra
parte, el ritmo, más que ser fluido se siente acelerado. Lo único que se nos
menciona sobre nuestros entrañables protagonistas es que eran animales
extraviados; creo que la historia habría tenido un mayor impacto si nos hubieran
adaptado la historia en cuatro números, de esa manera habrían podido contarnos un
poco sobre su pasado; es decir, qué vida llevaban, quienes fueron sus dueños o
bajo qué circunstancias se perdieron y por qué para sus familias eran
importantes, sin embargo creo que parte de contar la historia en tres
ejemplares es también jugar con el título. Aun así es una obra concisa y
memorable que merece ser leída.

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